16/01/2026

¿Por qué las alternativas a botellones de agua son más sostenibles para tu empresa?

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¿Por qué las alternativas a botellones de agua son más sostenibles para tu empresa?

En muchas organizaciones, los botellones siguen siendo la solución habitual para el agua de consumo, pero su impacto ambiental y operativo es cada vez más difícil de justificar. Si estás evaluando alternativas a botellones de agua más sostenibles para empresas, es clave entender cómo este sistema tradicional implica más residuos, mayor logística y costos ocultos. Migrar a un modelo sin botellón no solo reduce la huella ambiental, sino que también mejora la eficiencia interna y garantiza una hidratación más segura y continua para todo tu equipo.

Conoce más sobre las razones por las cuales dejar los botellones es una decisión más sostenible, eficiente y coherente con los objetivos de tu empresa, ¡en este artículo!

Impacto real de los botellones en residuos y logística

Aunque muchas empresas aún utilizan botellones como solución de hidratación, sus efectos en el medioambiente y en la eficiencia operativa son significativos. Desde la generación de residuos plásticos hasta el manejo logístico diario, esta práctica tradicional está dejando una huella que ya no es sostenible ni económica. Descubre más sobre los principales impactos de este sistema a continuación:

  • Plástico de un solo uso, transporte y espacio en bodega

Los botellones, aunque reutilizables durante cierto número de ciclos, están fabricados principalmente con policarbonato o PET de alta densidad. Su vida útil suele ser de aproximadamente 40 usos antes de ser desechados, lo que, sumado a la rotación constante, genera un volumen importante de residuos a largo plazo. Además, genera:

  • Contaminación por microplásticos: un estudio reciente publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) ha demostrado que el 93 % del agua embotellada contiene cerca de 240.000 microplásticos. Esto no solo impacta la salud, sino que también compromete la percepción de calidad de este tipo de suministro.

Enlazado interno: Conoce cómo garantizamos agua libre de contaminantes y micropartículas en cada dispensación

  • Emisiones por transporte: el traslado frecuente de botellones desde las plantas embotelladoras hasta las oficinas contribuye al aumento de la huella de carbono, especialmente en trayectos largos o con alta rotación semanal.
  • Almacenamiento ineficiente: los botellones ocupan un espacio considerable en bodegas y pasillos, interfiriendo con la ergonomía y la eficiencia del entorno laboral.
  • Costos ocultos: pedidos, manipulación y devoluciones

Más allá del precio visible por cada unidad de botellón, existen varios costos operativos que pocas empresas contemplan al hacer sus cálculos, como:

  • Gestión de pedidos y coordinación de entregas: este proceso consume tiempo del personal administrativo, genera dependencia de terceros y requiere constante seguimiento para evitar desabastecimientos.
  • Manipulación y transporte interno: el peso de los botellones (alrededor de 20 kg cada uno) implica riesgos ergonómicos, posibles accidentes laborales y un desgaste físico innecesario para el equipo logístico o de mantenimiento.
  • Devoluciones y residuos: muchos botellones se dañan en el proceso de uso o transporte, generando residuos no reciclables y costos de reposición. Además, el deterioro de los envases puede afectar la calidad del agua contenida.

Botellón vs equipo en renta: comparación clara y mitos sobre los botellones

Muchas empresas siguen empleando los botellones en lugar de dispensadores como si fuera una decisión únicamente de precio por unidad. En la práctica, lo que cambia es el modelo completo: logística, riesgos, experiencia de uso, control sanitario y previsibilidad mensual.

  • Mitos sobre los botellones (y lo que pasa en la operación real)

Aunque los botellones han sido durante años la solución más común en muchas empresas, existen varias ideas erróneas sobre su funcionamiento, costos y sostenibilidad. A continuación, desmontamos algunos de los mitos más frecuentes y te contamos lo que realmente ocurre en la operación diaria:

  • Mito 1: “El botellón sale más barato”: el costo no es solo el botellón: también estás pagando gestión de pedidos, recepción, almacenamiento, rotación interna, cambios manuales, pérdidas y tiempos improductivos cuando se agota.
  • Mito 2: “Como se reutiliza, es sostenible”: aunque se reutilice, el modelo depende de transporte constante, manipulación repetida y recambios, incrementando la huella logística y residuos secundarios (sellos, protectores, empaques y descartes por desgaste).
  • Mito 3: “El agua en botellón es más segura”: la seguridad también depende de la cadena de almacenamiento y manipulación. En oficinas con alta rotación o climas cálidos, los periodos prolongados y los cambios manuales aumentan el riesgo de degradación de calidad y contaminación cruzada.
  • Mito 4: “Cambiar a un equipo en renta es complejo”: en un modelo bien implementado, el cambio se gestiona con diagnóstico, elección del punto, instalación y mantenimiento programado. Es una transición operativa, no una “obra”.

Beneficios de los dispensadores de agua sin botellón

Dejar atrás los botellones y optar por dispensadores conectados a la red no es solo un cambio logístico: es una evolución estratégica. Las empresas que adoptan este modelo optimizan sus procesos, minimizan residuos y garantizan un acceso constante a agua purificada para sus colaboradores. A continuación, te explicamos con más detalle qué transformaciones clave se logran con esta transición:

  • Menos envases y menos tareas operativas

Un sistema de hidratación basado en botellones multiplica tareas que no agregan valor al negocio: coordinar pedidos, mover cargas pesadas, hacer espacio de almacenamiento, resolver faltantes inesperados. Cuando migras a equipos como los de Culligan Colombia, esa dinámica se reemplaza por un esquema mucho más limpio, continuo y predecible.

A continuación, te mostramos cómo se simplifica la operación cuando dejas atrás los botellones y adoptas nuestras soluciones:

  • Se eliminan los envases voluminosos y su logística interna: ya no necesitas destinar metros cuadrados de bodega para apilar botellones llenos y vacíos, ni reorganizar pasillos o zonas de circulación para almacenarlos temporalmente. El agua llega por la red, el tratamiento ocurre dentro del equipo y el espacio se libera para usos más estratégicos.
  • Desaparece la tarea de cargar, cambiar y trasladar botellones: el personal de servicios generales o de mantenimiento deja de manipular cargas de más de 18–20 kilos por unidad, esto reduce el riesgo de lesiones musculares, accidentes y reclamos asociados a la ergonomía. El tiempo que antes se invertía en estas tareas puede destinarse a actividades de mayor valor.
  • Se simplifican los pedidos y la relación con proveedores: ya no dependes de los calendarios de entrega, la disponibilidad de stock o los tiempos de respuesta para reponer botellones. Con un dispensador conectado, el suministro se estabiliza y la gestión con el proveedor se centra en mantenimiento preventivo, revisiones técnicas y soporte, no en “emergencias” por falta de agua.
  • Se reducen las incidencias relacionadas con pérdidas y daños: al no tener envases físicos en rotación, disminuyen los episodios de roturas, derrames, extravío de botellones o recibos rechazados por daños. El sistema se vuelve más ordenado y previsible, con menos puntos de fallo.
  • Se gana claridad en los costos y en la planificación: en lugar de un número variable de botellones al mes (que puede fluctuar por el clima, las visitas o el crecimiento del personal), trabajas con un modelo estable de servicio que facilita la presupuestación y el control financiero.

En Culligan Colombia, diseñamos nuestros planes precisamente para esto: que la gestión de agua deje de ser un frente operativo problemático y se convierta en un servicio estable, silencioso y alineado con la eficiencia que tu equipo necesita.

  • Agua segura y disponible en todo momento

Para un equipo que trabaja bajo metas, tiempos de respuesta y niveles de servicio exigentes, encontrarse con un dispensador vacío o con agua de sabor dudoso no es un detalle menor. La disponibilidad y calidad del agua influyen en el nivel de comodidad, en la percepción de la empresa y, sobre todo, en la continuidad del trabajo diario.

Conoce cómo cambia la experiencia cuando cuentas con dispensadores conectados y tecnologías de tratamiento avanzadas como las de Culligan Colombia:

  • Disponibilidad durante toda la jornada: al estar conectados a la red, los equipos pueden abastecer a más personas sin depender del recambio físico de botellones. Esto es especialmente relevante en espacios con turnos extensos, horarios escalonados o alto flujo de usuarios, donde quedarte sin agua genera malestar inmediato y pausas innecesarias.
  • Calidad consistente en cada punto de servicio: la combinación de filtros de sedimentos, carbón activado (GAC y CBC) y tecnologías como Firewall® y BioCote® mantiene estándares homogéneos, independientemente del número de usos. La empresa deja de depender de la historia de cada botellón y pasa a trabajar con un proceso controlado dentro del equipo.

Enlazado interno: Descubre cómo nuestra tecnología de purificación transforma la hidratación diaria

  • Mejor experiencia para el usuario final: cuando el agua se percibe limpia, transparente y agradable, las personas beben más veces al día sin necesidad de recordatorios insistentes. Esto se traduce en mayor confort, menos quejas y una percepción positiva del entorno físico de trabajo.
  • Menos interrupciones por fallas puntuales: si un equipo requiere mantenimiento o recambio de filtros, la gestión se programa y se ejecuta con soporte técnico. No hay sorpresas por retrasos en la entrega de botellones, ni necesidad de improvisar soluciones temporales, como compras de urgencia de agua embotellada.
  • Mayor confianza y cumplimiento de estándares internos: en empresas que manejan protocolos de seguridad, auditorías, certificaciones o políticas ESG, poder demostrar que se dispone de un sistema de tratamiento robusto y bien mantenido es un punto a favor frente a clientes, colaboradores y entes reguladores.

Con las soluciones de Culligan Colombia, la hidratación deja de depender de factores externos difíciles de controlar y se integra como parte estructural de la operación. Tu equipo no tiene que preguntarse si habrá agua disponible o si la calidad será adecuada: el sistema está diseñado, precisamente, para que esa pregunta deje de existir.

Comparativa: botellones vs dispensadores conectados (LCA y costos)

Los estudios de ciclo de vida (LCA) y diferentes análisis comparativos coinciden en algo clave: los sistemas basados en agua embotellada (incluidos botellones) generan un impacto ambiental muy superior al de las soluciones conectadas a la red con filtración en el punto de uso. Al mismo tiempo, las soluciones sin botellón permiten reducir costos operativos recurrentes y aportar pruebas sólidas a los reportes ESG.

A continuación, te compartimos los estudios, informes y cifras que respaldan este cambio desde la perspectiva ambiental y económica:

  • Comparación de huella (LCA) frente a agua de red

La literatura científica sobre Life Cycle Assessment (LCA) es consistente: el impacto ambiental del agua embotellada supera ampliamente al del agua de red tratada:

  • Un estudio del Barcelona Institute for Global Health (ISGlobal) comparó distintos escenarios de consumo en Barcelona y concluyó que el impacto ambiental del agua embotellada puede ser hasta 3.500 veces mayor que el del agua de grifo en términos de uso de recursos, y hasta 1.400 veces mayor en impacto sobre los ecosistemas.
  • Un análisis de ciclo de vida realizado por la University of Michigan sobre agua embotellada vs. agua de red muestra que el agua embotellada puede requerir hasta 2.000 veces más energía que el agua de grifo, debido al embotellado, transporte y gestión de residuos.
  • Otra investigación publicada en Journal of Cleaner Production evaluó distintas alternativas de agua de consumo y determinó que las soluciones basadas en ósmosis inversa doméstica o en punto de uso, como las de Culligan Colombia, pueden ser entre 8 y 19 veces más ambientalmente preferibles frente al agua embotellada.

Para una compañía que hoy opera con botellones, esto se traduce en:

  • Mayor huella de carbono, porque cada botellón implica fabricación, llenado, transporte en camiones y, finalmente, gestión como residuo.
  • Mayor huella de residuos, ya que los botellones tienen una vida útil limitada y deben reemplazarse, además del plástico de protectores, sellos y empaques secundarios.
  • Mayor presión logística, con rutas de reparto, almacenamiento y manipulación periódica.

Cuando migras a dispensadores conectados a la red con filtración avanzada, la mayor parte de estas etapas desaparece. El agua se trata en el punto de uso, no viaja en envases, y el sistema se apoya en componentes de larga vida útil (equipos, cartuchos de filtración) cuya gestión es mucho más eficiente que el flujo constante de botellones. Por ejemplo:

  • Un solo dispensador Culligan modelo C100 instalado durante 10 años evita el consumo de 109.500 botellas PET de 500 mL, lo que equivale a una reducción de 1.898 kg de plástico y a la emisión evitada de 9.066 kg de CO₂e, una cifra similar a la captura de carbono realizada por 412 árboles en un año.
  • Por su parte, un dispensador P2 Firewall™ Bar Classe Series evita, en el mismo periodo, el uso de 511.000 botellas PET de 500 mL.

Estos datos, respaldados por nuestras mediciones de impacto, demuestran cómo una decisión operativa puede traducirse en acciones ambientales con resultados reales.

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  • Ahorro operativo y coherencia con metas ESG

Además del impacto ambiental, las soluciones sin botellón muestran ventajas claras en costos y alineación con compromisos ESG. Por ejemplo, la misma investigación del Journal of Cleaner Production ha demostrado que, considerando todo el ciclo (producción, transporte, energía y residuos), el consumo de agua tratada en punto de uso puede ser hasta 19 veces más económico que el uso de agua embotellada, dependiendo del contexto local.

Esto quiere decir que, en términos concretos para tu organización, migrar a una de las alternativas a botellones de agua de Culligan Colombia te permite:

  • Reducir costos recurrentes: asociados a pedidos de botellones, recargos por urgencias, pérdidas o daños de envases y gestión de inventario.
  • Liberar horas de trabajo del personal: administrativo y operativo, que ya no debe coordinar entregas, firmar remisiones, mover botellones ni organizar bodegas saturadas.
  • Alinear la operación con los objetivos ESG: demostrando reducción en el uso de plásticos, en emisiones asociadas a transporte y en residuos enviados a rellenos sanitarios. Esto se traduce en mejores indicadores para reportes de sostenibilidad, licitaciones y evaluaciones de proveedores.
  • Fortalecer la reputación corporativa: al mostrar acciones concretas y visibles de reducción de plásticos y la optimización de recursos, algo cada vez más valorado por clientes, inversionistas y talento.

Gracias al acompañamiento que realizamos desde Culligan Colombia, multitud de empresas en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, el Eje Cafetero y otras regiones del país han empezado a gozar de estas y otras ventajas, ahorrando dinero y recursos haciendo uso de nuestros dispensadores de agua pura ecológicos.

¿Cómo migrar de botellones a dispensadores conectados a la red?

Cambiar de botellones a dispensadores conectados no tiene por qué convertirse en un proyecto complejo ni frenar la operación. La clave está en seguir una ruta ordenada compuesta por:

  • Diagnóstico, pilotos por área y seguimiento básico

Antes de tomar una decisión a gran escala, es recomendable probar el modelo en espacios representativos de la organización. Para ello, te sugerimos una ruta concreta:

  • Levanta un diagnóstico rápido de consumo y puntos de agua: identifica cuántas personas usan los botellones, dónde están ubicados, cuántas unidades se consumen al mes y qué problemas recurrentes se presentan (falta de espacio, tiempos de espera, quejas por calidad, etc.).

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  • Selecciona áreas piloto con alto tráfico: escoge zonas donde el impacto sea más visible: recepciones, zonas de descanso, comedores, áreas administrativas grandes o pisos con muchos puestos de trabajo. Allí es donde la diferencia entre botellón y dispensador conectado se percibe más rápido.

  • Instala dispensadores conectados y comunica el cambio: define junto con Culligan Colombia los equipos más adecuados. Informa a tus empleados qué cambia, cómo usar los nuevos puntos de agua y qué beneficios se esperan (menos plástico, mejor experiencia, menos problemas).
  • Monitorea durante unas semanas indicadores básicos: observa cuántas incidencias se reducen (falta de agua, derrames, tiempos de reposición), cómo mejora la percepción de los colaboradores y qué ahorro logístico se genera. No necesitas métricas sofisticadas: basta con registrar menos interrupciones, menos quejas y menos tareas repetitivas.
  • Documenta resultados y decide la expansión: con la experiencia del piloto, podrás presentar internamente un caso claro: impacto ambiental (menos envases), impacto operativo (menos logística) e impacto en la experiencia del equipo. A partir de ahí, es mucho más fácil justificar la migración del resto de puntos de hidratación.

Con esta ruta, dejar los botellones no es un salto al vacío: es una transición planificada, medible y acompañada por un aliado experto en soluciones de agua para empresas como Culligan Colombia.

Elige una hidratación más sostenible con Culligan Colombia

Si ya identificaste que los botellones generan más residuos, más logística y menos control, el siguiente paso es elegir una alternativa que sí esté a la altura de tus metas ambientales y operativas. En Culligan Colombia te acompañamos a migrar hacia dispensadores de agua sin botellón que te dan la oportunidad de:

  • Disminuir drásticamente el uso de plásticos: cada uno de nuestros sistemas sin botellas alrededor del mundo ha evitado que más de 1.440 botellas plásticas terminaran en vertederos. A nivel global, ya hemos evitado el uso de 40.000 millones de botellas de un solo uso.
  • Optimizar el consumo energético: nuestros dispensadores usan refrigeración R600a ecológica, una tecnología eficiente que garantiza un rendimiento óptimo con menor impacto ambiental.
  • Simplificar la operación: sin pedidos urgentes, sin bodegas ocupadas y sin traslados pesados. Todo gracias a una solución continua y conectada directamente a la red.
  • Contar con tecnología de purificación de última generación: incluyendo filtración por sedimentos, GAC, CBC, además de luz UV (Firewall®) y recubrimiento antimicrobiano BioCote®.
  • Alinear tu operación con tus compromisos ESG: mostrando avances reales en reducción de residuos, eficiencia operativa y responsabilidad ambiental.

Además, contamos con cobertura y soporte en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Eje Cafetero y otras regiones, con equipos y servicios pensados para entornos corporativos, industriales, educativos, comerciales y del sector HORECA.

Así que si quieres pasar de los botellones a una solución más sostenible, estable y profesional, cotiza con nuestra empresa de dispensadores de aguay da el paso hacia una hidratación más coherente con el futuro que tu empresa quiere construir.

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