¿Por qué los hoteles y restaurantes deberían disminuir el uso de plásticos en 2026?
Descubre cómo reducir plásticos en hoteles y restaurantes optimiza costos, agiliza procesos y eleva la experiencia del cliente en 2026.
Descubre cómo reducir plásticos en hoteles y restaurantes optimiza costos, agiliza procesos y eleva la experiencia del cliente en 2026.
Disminuir botellas, pitillos, empaques, mezcladores y otros insumos plásticos no solo responde a una meta ambiental, sino que también puede ayudar a optimizar gastos, ordenar procesos internos y mejorar la experiencia del huésped o comensal.
Continúa leyendo este artículo de Culligan Colombia y descubre por qué la reducción de plásticos de un solo uso es clave para la industria HORECA, qué acciones pueden aplicarse poco a poco y cómo los dispensadores de agua ecológicos pueden apoyar una transición más sostenible.
Si administras un hotel, restaurante, bar, cafetería o servicio de alimentos, 2026 no debería verse como un año más en materia de sostenibilidad. La reducción de plásticos de un solo uso ya no se limita a una buena práctica ambiental: empieza a tocar compras, proveedores, costos logísticos, percepción del cliente, cumplimiento normativo y eficiencia operativa..
Para un negocio HORECA, esto significa que cada botella, pitillo, mezclador, empaque, bolsa o insumo plástico que antes parecía menor puede convertirse en un costo más visible dentro de la operación. Conoce las razones principales a continuación:
La Ley 2232 de 2022 no es una recomendación voluntaria, sino una ruta normativa para disminuir ciertos productos plásticos de un solo uso. El Ministerio de Ambiente también ha señalado que esta reglamentación busca eliminar 21 plásticos de un solo uso al 2030, iniciando con ocho productos que comenzaron a salir del mercado desde 2024.
Si tu hotel o restaurante sigue dependiendo de insumos desechables, 2026 es un momento clave para anticipar sustituciones, revisar inventarios y evitar compras que pronto pueden ser más costosas o menos disponibles.
Aunque tu negocio no importe directamente envases, empaques o insumos plásticos, sí puede sentir el efecto en sus proveedores. La Resolución 000005 de 2026 de la DIAN define la forma de declarar, liquidar y pagar el impuesto nacional sobre productos plásticos de un solo uso en la importación.
En la práctica, cuando un proveedor tiene más cargas tributarias, documentales o administrativas, esos costos pueden reflejarse en precios, condiciones comerciales o disponibilidad de productos.
Para un hotel o restaurante, reducir el plástico también tiene impacto comercial. La Política de Turismo Sostenible de MinCIT busca posicionar la sostenibilidad como pilar del desarrollo turístico y como factor de competitividad para los negocios del sector.
Esto quiere decir que la gestión ambiental ya no solo se mide en campañas; también puede influir en la reputación, el nivel de diferenciación, la preferencia del cliente y la capacidad de alinearse con estándares del mercado turístico.
De hecho, el 72 % de los huéspedes a nivel mundial preferiría hospedarse en hoteles con prácticas ambientalmente sostenibles. Esto refuerza la idea de que reducir plásticos no solo responde a una meta interna ESG, sino también a una expectativa cada vez más visible en la experiencia turística
Cuando compras botellas, vasos, bolsas, mezcladores, empaques o recipientes desechables, no pagas solo el producto. También pagas almacenamiento, reposición, transporte interno, manejo de residuos, bolsas para basura, tiempo del equipo y, en algunos casos, recolección o disposición diferenciada.
Para un gerente o encargado de gastos, la pregunta no debería ser cuánto cuesta una unidad, sino cuánto cuesta sostener ese sistema todos los días.
La OCDE explicó en 2025 que la producción y uso de plásticos se han multiplicado 230 veces desde 1950, especialmente en aplicaciones de vida corta.
Para hoteles y restaurantes, este dato aterriza en una realidad concreta: los productos que se usan durante minutos, pero generan residuos durante años, están cada vez más expuestos a regulaciones, restricciones y cuestionamientos por parte de clientes, autoridades y aliados comerciales.
Si esperas a que cada restricción sea obligatoria, los cambios suelen salir más caros: compras de emergencia, proveedores limitados, ajustes rápidos en cocina, cambios de presentación y capacitaciones improvisadas. En cambio, si empiezas en 2026, puedes renegociar proveedores, probar alternativas, medir consumo, ajustar protocolos y comunicar avances sin afectar la experiencia del huésped o comensal.
Para hacerlo de forma más estratégica, la reducción de plásticos debe analizarse por áreas de la operación, porque cada espacio tiene necesidades, consumos y oportunidades diferentes. En un hotel, por ejemplo, el lobby puede requerir puntos de hidratación visibles para recibir huéspedes; las habitaciones pueden revisar botellas, amenities o minibares; los restaurantes y bares pueden reducir pitillos, mezcladores y botellas individuales; mientras que eventos, terrazas y zonas de colaboradores pueden necesitar soluciones de alto flujo que disminuyan envases sin afectar la continuidad del servicio.
Este análisis por zonas permite priorizar mejor las decisiones. No se trata de eliminar todos los plásticos al mismo tiempo, sino de identificar dónde se generan más residuos, qué cambios tienen mayor impacto operativo y qué soluciones pueden implementarse sin afectar la comodidad, la higiene ni el estándar de atención.
En hoteles y restaurantes, el plástico de un solo uso suele estar tan normalizado que muchas veces deja de verse. Está en la botella que se sirve en la habitación, en el pitillo que acompaña un cóctel, en el empaque del domicilio, entre otros.
El problema es que, cuando sumas todos esos elementos, el plástico se convierte en una categoría de gasto recurrente. Además, el impacto ambiental del consumo asociado a alimentos y bebidas es cada vez más evidente: un estudio global publicado en 2026 en One Earth encontró que los plásticos relacionados con comida y bebida están entre los tres tipos de residuos más abundantes en las costas del 93 % de los países analizados.
En hotelería, este impacto se vuelve especialmente relevante por el volumen de consumo diario. Puesto que la industria hotelera en Latinoamérica utiliza un estimado de 9 millones de botellas plásticas de agua de un solo uso al día, y un huésped consume en promedio 3 botellas plásticas por día. Estas cifras muestran por qué la hidratación debe analizarse como una oportunidad concreta para reducir residuos desde la operación.
Conoce más sobre por qué esta problemática nace en momentos de consumo similares a los que tu negocio gestiona todos los días a continuación:
Cada insumo desechable que entra a tu operación tiene un impacto en el presupuesto, los tiempos internos, las compras, las reposiciones, la percepción de servicio y la eficiencia del equipo. Por eso, disminuir su uso puede ayudarte a ordenar mejor los gastos y a construir una operación más rentable.
La transición no significa eliminar todo de un día para otro. Significa identificar qué plásticos generan mayor recurrencia, menor valor para el cliente y más carga operativa. De hecho, el Toolkit for Plastic Waste-Free Hospitality, desarrollado con apoyo de organismos internacionales, señala que un servicio con menos residuos plásticos puede traducirse en inversiones inteligentes de bajo costo, menos costos asociados a los residuos, más conveniencia para el cliente y mayor satisfacción.
Conoce más sobre los beneficios principales que ofrece a continuación:
Para aquellos que se preguntan “cómo reducir el plástico en un restaurante u hotel”, la respuesta gira en torno a llevar a cabo un proceso de manera paulatina. Disminuir el plástico no exige transformar toda la operación de una sola vez, lo más efectivo es empezar por acciones visibles, medibles y financieramente sostenibles como:
Esta solución permite ofrecer agua pura, fría o gasificada en zonas estratégicas como lobbies, salones de eventos, barras, terrazas, comedores o áreas internas, sin depender de compras recurrentes, almacenamiento de cajas ni reposición constante de envases. Además de reducir residuos visibles para el cliente, los dispensadores de agua premium para restaurantes y hoteles ayudan a ordenar la operación y a proyectar una experiencia más moderna, responsable y coherente con las nuevas exigencias del sector HORECA.
No todos los negocios reducen plásticos de la misma manera, porque cada operación tiene momentos de consumo, flujos de personas y necesidades de servicio diferentes. Por eso, además de revisar áreas internas como el lobby, la cocina, el bar o las zonas de eventos, conviene adaptar la estrategia al tipo de establecimiento y al papel que cumple la hidratación dentro de la experiencia del cliente.
En todos los casos, la recomendación es empezar por los puntos de mayor consumo y una mayor visibilidad para el cliente. Así, la reducción de plásticos no se percibe como una restricción, sino como una mejora en la operación, la experiencia y la coherencia ambiental del negocio.
Haz que tu hotel o restaurante reduzca botellas sin sacrificar la experiencia del cliente
Cuando un negocio HORECA empieza a revisar su consumo de plásticos, suelen aparecer dudas muy concretas a las que nosotros podemos responder. ¡Presta mucha atención!
Sí. El ahorro no está solo en dejar de comprar ciertos productos, sino en disminuir costos asociados a inventario, almacenamiento, reposición, refrigeración, disposición de residuos y tiempo del equipo. Cuando una operación reduce insumos desechables de alta rotación, puede tener mayor control sobre gastos pequeños que, acumulados mes a mes, impactan el presupuesto.
La clave está en reemplazarlas por una solución que mantenga o eleve la experiencia. Los dispensadores de agua para restaurantes y hoteles de Culligan Colombia, por ejemplo, permiten ofrecer agua pura, fría o gasificada en puntos estratégicos, sin depender de botellas individuales. En restaurantes, bares, eventos o zonas comunes, esto puede sentirse más moderno, ordenado y coherente con una experiencia premium.
Sí, especialmente cuando el consumo de agua es frecuente. Un dispensador de agua purificada conectado a la red puede reducir la compra de botellas, simplificar la logística, disminuir residuos y ofrecer agua de calidad para diferentes momentos de consumo. Además, cuando incluye instalación, mantenimiento y soporte, evita que el equipo interno tenga que encargarse de tareas técnicas adicionales.
Debe revisar el flujo de clientes, las áreas de mayor consumo, el tipo de servicio, la disponibilidad de conexión, el espacio físico, las opciones de temperatura, la necesidad de agua con gas, el mantenimiento incluido y el soporte del proveedor. No es lo mismo instalar una solución para una cocina interna que para un lobby, una sala de eventos, un restaurante de alta rotación o una zona de atención premium.
Si diriges un hotel, restaurante, bar, cafetería o servicio de alimentos, sabes que cada decisión debe equilibrar tres frentes: costo, operación y experiencia del cliente.
Esta necesidad cobra especial relevancia en destinos y ciudades donde la operación HORECA tiene un alto movimiento durante todo el año. Por ejemplo, en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, hoteles corporativos, restaurantes, bares y centros de eventos deben responder a altos flujos de clientes, colaboradores y visitantes; mientras que en Cartagena, Santa Marta, San Andrés y el Eje Cafetero, la actividad turística, el clima y la ocupación por temporadas hacen que la hidratación y la reducción de botellas plásticas sean decisiones cada vez más estratégicas para la operación.
Por eso, más que instalar un punto de agua de forma aislada, la estrategia debe considerar el tipo de establecimiento, la ciudad, el flujo de personas, la temperatura del entorno y las áreas donde más se concentra el consumo. En Culligan Colombia acompañamos a negocios HORECA en la implementación de soluciones conectadas a la red que ayudan a reducir las botellas plásticas de un solo uso, ordenar la operación y ofrecer agua pura, fría, caliente o gasificada según las necesidades de cada espacio.
Conoce más sobre cómo te ayudamos a continuación:
En el caso de Hilton Bogotá Corferias, se destaca la eliminación aproximada de 6.500 botellas plásticas al mes, además de una reducción en la logística asociada al transporte y al enfriamiento de agua embotellada. Estos resultados permiten conectar la hidratación con indicadores ESG concretos, como la reducción de residuos, la eficiencia operativa, la menor dependencia de envases y, además, se asegura una mejor experiencia para el huésped.
La sostenibilidad en hoteles y restaurantes empieza con decisiones concretas. Con Culligan Colombia, puedes transformar la forma en que ofreces hidratación, disminuir la dependencia de botellas plásticas y simplificar tareas de compra, almacenamiento y reposición.
Nuestras soluciones conectadas a la red te ayudan a ofrecer agua pura y de excelente sabor en puntos estratégicos, con instalación, mantenimiento y soporte especializado para que tu operación avance hacia un modelo más eficiente, moderno y responsable. ¡Contáctanos ahora si quieres conocer cómo puedes disminuir el uso de plásticos de un solo uso en hoteles y restaurantes gracias a nuestras soluciones de hidratación!