Por qué las empresas en Colombia están confiando sus necesidades de hidratación a Culligan
Descubre por qué las empresas colombianas modernizan su hidratación con sistemas sostenibles, seguros y eficientes.
Descubre por qué las empresas colombianas modernizan su hidratación con sistemas sostenibles, seguros y eficientes.
Si no sabes cómo elegir una solución de hidratación sostenible para empresas, ¡has llegado al sitio correcto! En esta nota te explicamos por qué, desde hace años, en Culligan Colombia acompañamos a organizaciones que buscan dejar atrás modelos tradicionales de abastecimiento y avanzar hacia sistemas de hidratación más modernos, confiables y fáciles de gestionar.
Descubre cómo nuestra experiencia nos permite responder a necesidades de oficinas, plantas, instituciones, hoteles, restaurantes y espacios corporativos en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga y otras regiones del país. ¡No dejes de leer!
Resumen
En este artículo te explicaremos cómo las necesidades de hidratación empresarial en Colombia han evolucionado: antes bastaba con comprar botellones y reponerlos, pero hoy las organizaciones buscan soluciones más eficientes, sostenibles, seguras y fáciles de administrar.
A través de datos sobre regulación, reducción de plásticos, bienestar laboral, riesgos asociados a la deshidratación y calidad del agua, mostraremos por qué la hidratación ya no debe gestionarse como una tarea operativa aislada, sino como un servicio completo. En Culligan Colombia hacemos parte de una marca global con más de 80 años de experiencia en tratamiento de agua y ofrecemos dispensadores conectados a la red, tecnología de purificación Firewall® UVC, protección BioCote®, mantenimiento incluido, soporte técnico y soluciones adaptadas a oficinas, instituciones, plantas y al sector HORECA.
Durante años, muchas compañías resolvieron la hidratación interna con una lógica simple: comprar botellones, ubicarlos en algunos puntos y reponerlos cuando se acabaran. Este modelo funcionaba cuando la prioridad era únicamente “tener agua disponible”, sin mirar demasiado la logística, la sostenibilidad, la experiencia del usuario o el costo total de operación.
Hoy la conversación cambió. Las empresas en Colombia necesitan soluciones más estables, medibles y alineadas con el bienestar laboral, la eficiencia administrativa, la reducción de plásticos y la continuidad del servicio.
Este cambio no ocurre únicamente en Bogotá. Empresas con sedes administrativas, puntos de atención, plantas, instituciones educativas, clínicas, restaurantes, hoteles o espacios corporativos en ciudades como Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena y el Eje Cafetero también enfrentan retos similares: reducir logística, mejorar la experiencia de consumo, controlar residuos y sostener un servicio de hidratación confiable en distintas zonas del país.
Conoce más sobre estos cambios a continuación:
La disponibilidad de agua potable no es un detalle operativo menor. En Colombia, la Resolución 2400 establece que debe instalarse, por lo menos, un sistema de suministro de agua para beber por cada 50 trabajadores, lo que demuestra que la hidratación siempre ha formado parte de las condiciones básicas del entorno laboral. Sin embargo, hoy la expectativa va más allá del cumplimiento mínimo: las empresas necesitan puntos de agua pura bien ubicados, confiables y fáciles de usar durante toda la jornada.
El costo real de la hidratación no está solo en la factura del proveedor. También incluye pedidos, almacenamiento, manipulación, transporte interno, reposición, control de inventario, residuos y tiempo del equipo administrativo o de servicios generales. Por eso, muchas compañías están pasando de evaluar “cuánto cuesta el agua” a revisar cuánto cuesta sostener todo el sistema.
La reducción de plásticos pasó de ser una iniciativa reputacional a convertirse en una condición de competitividad. En Colombia, la Ley 2232 de 2022 estableció la eliminación gradual de 21 productos plásticos de un solo uso, con una primera salida de ocho productos desde 2024 y una meta de eliminación total hacia 2030. Para una empresa que aún depende de botellones o botellas plásticas, esta transición regulatoria obliga a revisar si su modelo de hidratación sigue alineado con el entorno actual.
Hoy por hoy está comprobado que la hidratación tiene un impacto directo en la experiencia diaria del colaborador. Además, la hidratación tiene una relación directa con el desempeño en entornos exigentes. En 2025, la OMS y la Organización Meteorológica Mundial advirtieron que la productividad laboral puede caer entre 2 % y 3 % por cada grado por encima de los 20 °C, y que el calor ocupacional se asocia con deshidratación, disfunción renal, trastornos neurológicos y otros riesgos para la salud. Aunque no todos los espacios son de alta exposición térmica, el dato muestra que el bienestar físico sí tiene impacto económico.
La hidratación dejó de ser solo un tema de servicios generales. Hoy puede involucrar compras, talento humano, sostenibilidad, seguridad y salud en el trabajo, operaciones y administración. Cada área mira un ángulo distinto: costos, experiencia del colaborador, reducción de plástico, cumplimiento interno, continuidad y reputación.
Esa visión integral cobra más sentido cuando se mira el entorno laboral actual. Gallup reportó en 2025 que el engagement global cayó de 23 % a 21 %, con una pérdida estimada de USD 438.000 millones en productividad mundial. En ese panorama, los beneficios cotidianos que mejoran la experiencia del equipo, como el acceso confiable a agua pura, dejan de ser detalles y pasan a formar parte de una cultura laboral más cuidada.
La sostenibilidad ya no se queda en el discurso institucional. Para muchas compañías, ahora aparece en decisiones concretas: qué proveedores contratar, qué insumos reducir, qué residuos evitar y qué procesos internos pueden hacerse más simples. En ese escenario, la hidratación empresarial se vuelve una oportunidad muy visible para disminuir plásticos sin afectar la experiencia del equipo.
Esto es especialmente importante porque el plástico de un solo uso combina tres problemas para las empresas: genera residuos, exige logística constante y puede entrar en tensión con metas ambientales o criterios ESG. Por eso, al revisar soluciones de agua, cada vez más organizaciones están pasando de preguntar “¿cuánto cuesta?” a preguntar “¿qué impacto tiene en nuestra operación?”.
Estas son las razones principales:
En 2026, la DIAN expidió la Resolución 000005, que establece la forma de declarar, liquidar y pagar el impuesto nacional sobre productos plásticos de un solo uso en la importación. Aunque no todas las compañías importan directamente, muchas sí compran productos, empaques o insumos que pueden verse afectados por cambios tributarios o administrativos en la cadena.
Esto obliga al área de compras a mirar más allá del precio inmediato. Si un insumo depende de plástico, transporte, almacenamiento o importación, puede volverse más sensible a ajustes regulatorios.
Durante años, muchas empresas confiaron en que reciclar era suficiente. Sin embargo, el panorama global muestra otra realidad: la OCDE reporta que, después de considerar pérdidas durante el proceso, solo el 9 % de los residuos plásticos termina reciclándose efectivamente; casi el 50 % va a rellenos sanitarios y el 22 % termina en vertederos no controlados, quemas abiertas o fugas al ambiente.
Para una organización que busca resultados medibles, la conclusión es clara: reducir desde el origen suele ser más potente que gestionar el residuo después.
En el caso de Culligan, este enfoque también se respalda con indicadores globales de impacto. Nuestros productos han ayudado a evitar el uso de miles de millones de botellas plásticas de un solo uso, una cifra que permite conectar la hidratación empresarial con objetivos ambientales medibles y no solo con una intención reputacional.
Una decisión sostenible bien implementada también puede simplificar la operación. Menos envases de agua significan menos compras repetitivas, menos espacio destinado al almacenamiento, menos movimientos internos, menos control de inventario y menos gestión de residuos. Esta lógica coincide con la forma en que empresas expertas como American Productivity & Quality Center analizan el procurement: no basta con mirar el valor de compra, también hay que medir el costo total de ordenar, recibir y mover materiales hasta el punto de uso.
En Colombia, las decisiones relacionadas con el bienestar físico de los trabajadores se conectan con un entorno de riesgos laborales que exige prevención constante. Por ejemplo, el Consejo Colombiano de Seguridad reportó que en 2025 se presentaron 534.444 accidentes de trabajo, 10.294 enfermedades calificadas de origen laboral y 438 muertes asociadas al trabajo; por eso, cada acción preventiva, incluso las más cotidianas, debe gestionarse con criterio y no dejarse a la improvisación.
Conoce los puntos clave a continuación:
Un estudio publicado en 2025 en Environmental Health analizó lesiones ocupacionales reportadas a OSHA y encontró que el riesgo de lesión aumenta a medida que sube el índice de calor, sin ser contrarrestado con la debida hidratación: frente a 80 °F como referencia, las probabilidades de lesión aumentaron un 3 % con temperaturas de 90 °F, un 10 % con temperaturas de 100 °F y un 20 % con temperaturas de 110 °F. Esto importa incluso para operaciones interiores, porque el estudio encontró efectos consistentes en casi todos los sectores analizados, no solo en trabajos al aire libre.
La Organización Mundial de la Salud advierte que el agua contaminada y el saneamiento deficiente están vinculados con enfermedades como cólera, diarrea, disentería, hepatitis A, fiebre tifoidea y polio. Además, estima que cerca de 1 millón de personas mueren cada año por diarrea asociada al agua insegura, al saneamiento y a la higiene deficientes. En un entorno laboral, esto refuerza la necesidad de que el agua para consumo no se gestione como un elemento informal, sino como una condición de salud preventiva.
La hidratación deficiente no siempre se manifiesta como una emergencia. Puede empezar con fatiga, dolor de cabeza, menor atención, irritabilidad o molestias digestivas, señales que muchas veces se normalizan durante el día. En 2025, un estudio en trabajadores de la construcción publicado en Frontiers in Public Health señaló que la exposición al calor puede aumentar el riesgo de estrés térmico, deshidratación y fatiga, afectando la memoria, la atención y la toma de decisiones.
En trabajos con calor o esfuerzo físico, la hidratación no debería depender únicamente de la sed. NIOSH recomienda que, para actividades moderadas en calor y menores a dos horas, los trabajadores tomen una taza de agua de 8 onzas, aproximadamente 240 ml, cada 15 a 20 minutos; también recomienda evitar bebidas con alto contenido de cafeína, azúcar o alcohol durante este tipo de exposición. Para una compañía, esto demuestra que la hidratación debe integrarse a protocolos de seguridad, no quedar como una recomendación aislada.
En Colombia, el Decreto 1072 de 2015 establece el marco del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, orientado a identificar peligros, evaluar riesgos y definir controles dentro de las organizaciones. Aunque la norma no convierte cada decisión de hidratación en un trámite independiente, sí refuerza una lógica preventiva: si un factor puede afectar la salud o seguridad del trabajador, la empresa debe gestionarlo de forma organizada y no reaccionar únicamente cuando ya hay incapacidades, quejas o incidentes.
Descubre cómo modernizar la hidratación de tu empresa con Culligan Colombia
En Culligan Colombia, entendemos que las compañías, instituciones educativas, fábricas, bodegas y más necesitan más que agua disponible: necesitan calidad, continuidad, soporte técnico y una experiencia de consumo alineada con espacios corporativos modernos. Por eso, nuestros dispensadores conectados a la red están diseñados para:
En oficinas, plantas industriales, clínicas, colegios o espacios de alto tráfico, muchas personas usan el mismo dispensador durante la jornada. Por eso, nuestros equipos pueden incorporar tecnologías como BioCote®, una protección antimicrobiana aplicada en superficies clave del equipo para ayudar a prevenir el crecimiento microbiano en zonas de contacto frecuente. Así, la experiencia no solo se enfoca en el agua, sino también en la confianza del punto de consumo.
Uno de los beneficios de cambiar botellones por dispensadores conectados a la red es que nuestros equipos integran tecnologías de filtración y purificación en el mismo punto donde se consume el agua. En modelos con Firewall® UVC, como C2 Firewall® y C7 Firewall®, la tecnología está diseñada para purificar el agua antes de llegar al vaso y reducir hasta el 99,9999 % de bacterias, 99,99 % de virus y 99,9 % de quistes, reforzando la confianza en cada consumo.
Con los botellones, la operación suele depender de pedidos, entregas, reposiciones y manipulación constante. Con Culligan Colombia, el punto de hidratación cuenta con un modelo de servicio que incluye instalación, mantenimiento, cambio de filtros y soporte técnico. Esto ayuda a que áreas como facilities, administración o servicios generales no tengan que resolver fallas, revisiones o ajustes por su cuenta.
Cada operación tiene necesidades distintas. No es lo mismo hidratar una oficina administrativa, una sala de juntas, una planta, una universidad o una clínica, que atender el flujo de agua de un hotel, restaurante, cafetería, bar o salón de eventos. Por eso, contamos con soluciones pensadas para distintos sectores, desde oficinas y espacios corporativos hasta operaciones HORECA.
Uno de nuestros dispensadores puede representar un ahorro ambiental significativo frente al uso de botellas plásticas individuales. En una comparación de uso durante 8 años frente a botellas plásticas de 500 ml, agua fría refrigerada y agua caliente en hervidor, se podrían ahorrar 35.186 botellas plásticas de un solo uso, 5.612 kg de plástico y 5.954 kg de CO₂ equivalente. Ese impacto sería comparable con evitar 23.770 kilómetros conducidos por un automóvil, 697.556 horas de operación de una bombilla LED, 65 horas de vuelo en avión o el crecimiento de 98 plántulas de árboles durante 10 años.
Cuando una empresa evalúa una solución de hidratación, es normal que surjan dudas técnicas, operativas y comerciales antes de tomar una decisión. No se trata únicamente de instalar un dispensador, sino de entender qué tecnología respalda el agua, qué servicios están incluidos, en qué ciudades hay cobertura y qué tan confiable puede ser el proveedor en el día a día. Resolvemos las preguntas más comunes a continuación:
En Colombia, Culligan es una alternativa sólida para empresas que buscan una solución de hidratación más completa que el modelo tradicional de botellones. Ofrecemos dispensadores conectados a la red, tecnologías de filtración y purificación avanzadas, instalación técnica, mantenimiento, soporte especializado y opciones de agua fría, ambiente, caliente o gasificada según el modelo. Esto nos permite acompañar a organizaciones que necesitan mejorar la calidad del agua, reducir tareas operativas y contar con un proveedor experto en hidratación para oficinas, instituciones, plantas, espacios corporativos y sector HORECA.
Puedes alquilar dispensadores de agua para empresas con Culligan Colombia en Bogotá y en otras ciudades principales del país. Contamos con soluciones de hidratación purificada para oficinas, colegios, hospitales, restaurantes, plantas, hoteles y otros entornos corporativos, con equipos conectados a la red, instalación técnica, mantenimiento y acompañamiento especializado.
Además, nuestra cobertura nos permite acompañar operaciones en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena y otras regiones del país, según disponibilidad técnica y comercial de cada zona.
Nuestro equipo técnico se encarga de la instalación, el mantenimiento continuo, el reemplazo de filtros y la atención en caso de fallas o requerimientos especiales del equipo. Esto permite que áreas como administración, facilities, talento humano o servicios generales no tengan que asumir la gestión técnica del dispensador por su cuenta.
Para empresas que buscan tecnología avanzada de purificación e higiene, Culligan Colombia ofrece dispensadores con Firewall® UVC, filtración de alto rendimiento y protección antimicrobiana BioCote®. Esta tecnología está diseñada para purificar el agua en el punto de consumo, reducir bacterias y reforzar la higiene del dispensador, mientras que modelos como el C7 Firewall® integran purificación UVC, opciones de agua fría, ambiente, caliente o gasificada, y capacidad para espacios corporativos exigentes.
Tu equipo necesita agua pura, segura y disponible todos los días; tu operación necesita menos cargas, menos improvisación y más control. En Culligan Colombia unimos tecnología de purificación, instalación, mantenimiento, soporte técnico y soluciones adaptadas a oficinas, plantas, instituciones, espacios corporativos y al sector HORECA.
Acompañamos a empresas en diferentes ciudades y regiones de Colombia con soluciones que se adaptan al tipo de sede, al flujo de usuarios y a las condiciones técnicas de cada punto de instalación. Deja de gestionar la hidratación como una tarea más y conviértela en un beneficio visible para tu equipo, tus visitantes y tus objetivos de sostenibilidad. ¡Contáctanos!