Impacto del impuesto a los plásticos de un solo uso y las resoluciones de agua de 2026 en la adopción de dispensadores ecoeficientes: guía para empresas colombianas

Adapta tu operación a las normas de 2026: reduce costos y plásticos de un solo uso con dispensadores ecoeficientes. ¡Conoce cómo!

julio 7, 2026
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En Colombia, las nuevas exigencias sanitarias y ambientales ya están empezando a cambiar la forma en que las organizaciones deben gestionar el consumo de agua dentro de sus operaciones.

Si no sabes cómo, ¡no te preocupes!, en esta nota te explicaremos cómo la Resolución 276 de 2026 y la Ley 2232 de 2022 están impactando el agua envasada y los plásticos de un solo uso, qué riesgos financieros puede enfrentar una empresa que no revise su modelo de hidratación y por qué los dispensadores ecoeficientes conectados a la red se están convirtiendo en una alternativa más estable, rentable y alineada con las nuevas exigencias del mercado.

¡No pares de leer si quieres descubrir cómo reducir costos mientras preparas tu operación para el futuro!

Resumen ejecutivo

  • La Ley 2232 impulsa la reducción gradual de plásticos de un solo uso.
  • Las empresas con alto consumo de agua pueden enfrentar mayores costos indirectos.
  • Los dispensadores conectados a la red ayudan a reducir logística, residuos y costos operativos.

¿La Resolución 276 de 2026 puede aumentar el costo del agua envasada?

Sí. Aunque la norma aplica directamente a fabricantes, procesadores, envasadores, transportadores, importadores y comercializadores de agua potable tratada envasada y hielo, sus nuevas exigencias sanitarias pueden aumentar los costos de cumplimiento dentro de esa cadena y trasladarse parcialmente al precio final que pagan las empresas que compran agua embotellada, botellones o hielo de forma recurrente.

Conoce más sobre por qué esta actualización puede convertirse en un factor financiero para las organizaciones que todavía dependen del agua envasada a continuación:

  • Mayor presión sobre la cadena de proveedores: la Resolución 276 de 2026 aplica a personas naturales o jurídicas dedicadas a fabricar, procesar, envasar, almacenar, comercializar, expender, transportar o importar agua potable tratada envasada y hielo para consumo humano. Aunque una empresa usuaria no sea fabricante, si compra agua envasada de forma recurrente, queda expuesta indirectamente a los costos de cumplimiento que asuman sus proveedores.
  • Más exigencia sanitaria puede traducirse en más costos operativos: la norma actualiza requisitos para garantizar la inocuidad del producto final y contempla acciones de inspección, vigilancia y control por parte de autoridades sanitarias. En términos financieros, esto puede significar que los proveedores deban invertir más en controles, procesos, documentación, equipos, adecuaciones o verificaciones; estos costos, normalmente, terminan reflejándose en la estructura de precios del suministro.
  • La empresa queda más expuesta a variaciones de precio en productos envasados: si la cadena de agua embotellada debe asumir más requisitos sanitarios, más controles y más exigencias sobre envases, el costo final puede volverse menos predecible. Para organizaciones con alto consumo como oficinas, plantas, hoteles, colegios, universidades, clínicas, bodegas o restaurantes, depender de compras recurrentes puede dificultar la planeación presupuestal.
  • El inventario de agua puede convertirse en un punto de control interno: las empresas que almacenan agua embotellada para consumo de empleados, visitantes o clientes deben considerar rotación, condiciones de almacenamiento, fechas, manipulación y trazabilidad del proveedor. Aunque la resolución se dirige a la cadena regulada de agua envasada, el comprador corporativo también necesita asegurar que el producto que llega a sus sedes mantenga condiciones adecuadas hasta su consumo.

¿Por qué las empresas deberían reducir botellas plásticas en su modelo de hidratación?

Porque Colombia avanza hacia un entorno normativo, ambiental y reputacional que exige disminuir gradualmente el uso de ciertos plásticos de un solo uso. Para las empresas, reducir botellas no solo ayuda a cumplir mejores prácticas de sostenibilidad, sino que también permite anticiparse a cambios en compras, reportes internos, gestión de residuos e indicadores ESG.

Descubre por qué la Ley 2232 de 2022 acelera la necesidad de revisar el modelo de hidratación a continuación:

  • La sustitución gradual ya es parte del marco legal colombiano: quienes introduzcan, comercialicen o distribuyan plásticos de un solo uso deben realizar sustitución gradual por alternativas sostenibles. Para las empresas consumidoras, esto no significa que todas las botellas estén prohibidas de inmediato, pero sí indica hacia dónde se mueve el mercado.
  • Las decisiones corporativas de compra empiezan a quedar bajo mayor escrutinio: la Resolución 803 de 2024, que desarrolla parcialmente la Ley 2232, señala que desde el 7 de julio de 2024 las entidades públicas deben considerar en sus planes de compra la prohibición de adquirir y usar productos plásticos de un solo uso, y establecer estrategias de reducción gradual, control, indicadores y cronogramas. Aunque este punto aplica de forma específica a entidades públicas, marca un estándar que muchas empresas privadas empiezan a adoptar por reputación, ESG y buenas prácticas.
  • Las botellas PET ya aparecen dentro de la lógica de línea base, metas y trazabilidad: la reglamentación asociada a la Ley 2232 de 2022 menciona la línea base en toneladas de botellas PET de agua potable tratada puestas en el mercado, así como botellas PET de otras bebidas y envases plásticos para contener líquidos. Esto muestra que las botellas para agua no son ajenas al debate regulatorio: hacen parte del universo de envases que deben medirse, reportarse y gestionarse en esquemas de economía circular.
  • La transición debe planearse antes de que el costo sea mayor: las empresas que esperan a que la presión normativa, tributaria o reputacional sea más fuerte suelen terminar tomando decisiones reactivas. En cambio, revisar desde ya el modelo de hidratación permite ordenar compras, reducir envases, facilitar reportes internos, apoyar metas ESG y disminuir la exposición a cadenas de suministro cada vez más costosas.
  • La urgencia no está solo en eliminar plástico, sino en cambiar el sistema: sustituir botellas PET por otra presentación desechable no resuelve el problema de fondo. La verdadera oportunidad está en pasar a un modelo de hidratación que reduzca envases desde el origen, disminuya reposiciones y le permita a la empresa operar con más control. En 2026, esa decisión ya no es solo ambiental: es financiera, operativa y estratégica.

¿Qué costos y riesgos asume una empresa cuando depende de agua embotellada o botellones?

Una empresa que depende de agua embotellada o botellones no solo paga por el producto: también asume costos de abastecimiento, transporte, almacenamiento, manipulación, inventario, reposición y disposición de residuos. Cuando el consumo es alto, estos costos indirectos pueden volverse más relevantes que el precio unitario de cada botella, lo que implica quedar expuesto a ciertos riesgos operativos y financieros como:

  • Aumento en los costos de abastecimiento: si el proveedor de agua envasada debe asumir mayores controles sanitarios, trazabilidad, requisitos de envase o cargas tributarias asociadas al plástico, esos costos pueden trasladarse gradualmente al precio final. Para una empresa con consumo diario, el impacto no se siente en una sola compra, sino en la repetición mensual del gasto.
  • Depender de una cadena de suministro más regulada: la Resolución 276 de 2026 aplica a la fabricación, procesamiento, envase, almacenamiento, transporte, importación, expendio y comercialización de agua potable tratada envasada y hielo para consumo humano. Esto vuelve más relevante revisar qué tanto depende la empresa de terceros que deben cumplir requisitos sanitarios específicos.

Conoce cómo la reducción de plásticos también puede impactar positivamente las finanzas de tu empresa

  • Mayores cargas administrativas en compras y servicios generales: el agua embotellada exige pedidos, recepción, almacenamiento, rotación, distribución interna, recolección de envases y gestión de residuos. En 2026, esa carga no solo es logística: también se cruza con control presupuestal, sostenibilidad, cumplimiento y reputación.
  • Seguir pagando por una operación poco eficiente: el modelo embotellado implica pagar por agua, envase, transporte, almacenamiento, manipulación y disposición. Cuando el consumo es alto, la pregunta deja de ser cuánto cuesta cada botella y pasa a ser cuánto cuesta sostener todo el sistema que la rodea.

¿Qué alternativa tienen las empresas para reducir el uso de botellas de agua plásticas?

Una alternativa es migrar hacia dispensadores conectados directamente a la red, que permiten ofrecer agua purificada en puntos estratégicos sin depender de compras constantes de botellas o botellones. Este modelo ayuda a reducir residuos, liberar espacio, simplificar tareas internas y hacer más estable el gasto de hidratación.

Aquí te contamos cómo funcionan estas soluciones dentro de oficinas, plantas, bodegas y espacios corporativos:

  • Disminuyen compras recurrentes y hacen más predecible el gasto: en lugar de comprar unidades de agua según temporada, ocupación, sedes o eventos, la empresa puede trabajar con una solución instalada y dimensionada para su consumo real. Esto facilita presupuestar, controlar y reducir gastos asociados a reposiciones constantes.
  • Eliminan gran parte de la logística del agua embotellada: menos envases significan menos pedidos, menos recepción de mercancía, menos necesidad de almacenamiento, menos movimiento interno y menos residuos. Para servicios generales, compras y administración, esto representa una operación más simple y menos dependiente de tareas repetitivas.
  • Reducen la dependencia de botellas PET y plásticos de un solo uso: al estar conectados a la red, los dispensadores permiten ofrecer agua purificada sin recurrir a envases individuales para el consumo diario. Esto ayuda a que la empresa avance en la dirección marcada por la Ley 2232 de 2022: disminuir gradualmente el uso de ciertos plásticos de un solo uso y adoptar alternativas más sostenibles.
  • Aportan a la continuidad del suministro: cuando el agua depende de inventario, siempre existe el riesgo de faltantes, entregas tardías o compras urgentes. Con dispensadores conectados, la disponibilidad se vuelve más estable.
  • Mejoran la experiencia de hidratación dentro de la empresa: un punto de agua visible, limpio y fácil de usar favorece que colaboradores, visitantes y equipos operativos consuman agua con mayor frecuencia. Además, es posible ofrecer agua fría, caliente, al clima o con gas, lo que mejora la adopción del sistema.

Descubre por qué cada vez más empresas están migrando hacia dispensadores de agua sostenibles

Guía de transición: cómo implementar un sistema de hidratación libre de plásticos en tu empresa

La transición debe empezar con un diagnóstico claro del consumo actual, los costos asociados y los puntos donde más se usa agua dentro de la empresa. No se trata solo de retirar botellas, sino de crear un sistema que sea fácil de adoptar, sostenible en el tiempo y útil para colaboradores, visitantes y áreas operativas.

Conoce los pasos clave para hacer este cambio de forma ordenada a continuación:

  • Hacer un diagnóstico del consumo actual de agua envasada: antes de cambiar el modelo, identifica cuántas botellas, botellones o garrafas consume la empresa por mes, en qué sedes, áreas o turnos, y cuánto cuesta ese suministro sumando compra, transporte, almacenamiento y gestión de residuos. Este cálculo permite construir una línea base para medir el ahorro y la reducción de plástico.
  • Identificar los puntos de mayor demanda: oficinas, salas de reuniones, plantas, bodegas, comedores, recepciones, áreas de atención al cliente, cafeterías internas y zonas operativas no consumen agua de la misma forma. Ubicar primero los espacios con mayor tráfico permite priorizar la instalación donde el impacto será más visible.
  • Definir metas internas de reducción de botellas: la transición funciona mejor cuando la empresa establece objetivos concretos: reducir compras de botellas PET, eliminar botellones en ciertas áreas, promover botellas reutilizables o disminuir residuos plásticos por sede. Estas metas pueden integrarse a indicadores ESG, bienestar, compras sostenibles o eficiencia operativa.
  • Seleccionar una solución directa a la tubería: los dispensadores conectados a la red de Culligan Colombia, por ejemplo, permiten reducir la dependencia del agua envasada desde el origen. En lugar de administrar inventarios de botellas, la empresa puede ofrecer agua purificada mediante un sistema instalado en puntos estratégicos, con opciones de agua fría, caliente, al clima o con gas, según el equipo que tú elijas.
  • Comunicar el cambio al equipo: la reducción de plásticos requiere adopción. Explica por qué se retiran botellas, dónde estarán los nuevos puntos de hidratación, cómo usarlos y qué beneficios tendrá el cambio para la operación, el bienestar y la sostenibilidad. Una comunicación clara evita resistencia y ayuda a que el sistema se use desde el primer día.
  • Promover el uso de envases reutilizables: si la empresa quiere reducir plásticos de un solo uso, debe facilitar alternativas prácticas. Incentivar botellas reutilizables, vasos retornables o estaciones de recarga ayuda a que la transición no se sienta como una restricción, sino como una mejora en la experiencia diaria.
  • Convertir la hidratación en parte del sistema de gestión: una transición sostenible no debe depender de una campaña temporal. Integra el nuevo modelo en compras, mantenimiento, SST, bienestar, sostenibilidad y administración. Así, el sistema se mantiene en el tiempo y deja de ser una iniciativa aislada.

Preguntas frecuentes sobre impuesto a plásticos, agua envasada y dispensadores ecoeficientes

No se trata únicamente de cambiar botellas por otro sistema, sino de entender cómo afecta el impuesto al plástico a las empresas en Colombia. Para ayudarte en esta tarea, a continuación, respondemos algunas preguntas clave:

  • ¿La Resolución 276 de 2026 obliga a las empresas a dejar de comprar agua embotellada?
    No necesariamente. Esta resolución establece requisitos sanitarios para quienes fabrican, procesan, envasan, almacenan, transportan, importan, expenden o comercializan agua potable tratada envasada y hielo para consumo humano. Para las empresas consumidoras, no significa una prohibición directa, pero sí es una señal importante: el agua envasada pertenece a una cadena cada vez más regulada, lo que puede influir en costos, trazabilidad y exigencias del proveedor.
  • ¿El impuesto a los plásticos puede aumentar el costo del agua embotellada?
    Puede hacerlo de forma indirecta. Si los envases, empaques o procesos asociados al plástico enfrentan mayores costos tributarios, ambientales o de cumplimiento, estos valores pueden trasladarse a la cadena comercial. Para empresas con alto consumo mensual de botellas o botellones, incluso pequeños incrementos pueden convertirse en un gasto relevante al cierre del año.
  • ¿Los dispensadores conectados a la red ayudan a reducir costos operativos?
    Sí, especialmente en empresas con consumo frecuente de agua. Al reducir compras recurrentes, transporte, almacenamiento, manipulación, reposiciones urgentes y disposición de residuos, los dispensadores conectados a la red permiten controlar mejor el gasto total de hidratación. Además, si el modelo incluye mantenimiento, cambio de filtros y soporte, la empresa evita gastar dinero en gestionar esos procesos por separado.
  • ¿Cambiar a dispensadores ecoeficientes afecta la experiencia del usuario?
    No, de hecho, puede mejorarla. Según el equipo elegido, es posible ofrecer agua fría, caliente, al clima o con gas en puntos visibles, limpios y accesibles para colaboradores, visitantes o clientes. La clave está en elegir una solución adecuada al consumo, la ubicación y el tipo de operación.
  • ¿Cómo empezar una transición hacia la hidratación sin botellones?
    Lo ideal es comenzar con un diagnóstico del consumo actual: cuántas botellas o botellones se compran, dónde se usan más, cuánto espacio ocupan y qué costos logísticos generan. Después, se deben identificar puntos de alto tráfico, elegir dispensadores conectados a la red, promover envases reutilizables y comunicar el cambio internamente para facilitar la adopción.
  • ¿Qué áreas de la empresa deberían participar en esta decisión?
    Compras, servicios generales, sostenibilidad, recursos humanos, SST, administración y operaciones deberían participar. Cada área evalúa un punto distinto: presupuesto, mantenimiento, bienestar, cumplimiento, reducción de residuos, seguridad del punto de consumo y continuidad del servicio. Cuando la decisión se toma de forma integrada, el sistema tiene más posibilidades de sostenerse en el tiempo.
  • ¿Los dispensadores conectados a la red aportan a las metas ESG?
    Sí. Al reducir botellas plásticas, botellones, transporte asociado y residuos, la hidratación puede convertirse en una acción concreta dentro de los objetivos de sostenibilidad de la empresa. También puede apoyar indicadores relacionados con compras responsables, reducción de plásticos de un solo uso y eficiencia operativa.

¿Cómo puede Culligan Colombia ayudar a reducir costos y plásticos en la hidratación empresarial?

Culligan Colombia ayuda a las empresas a transformar un gasto repetitivo en una solución de hidratación más estable, sostenible y fácil de administrar. Nuestros dispensadores conectados a la red reducen la dependencia de botellas y botellones, disminuyen tareas logísticas y ofrecen agua purificada con tecnologías diseñadas para mejorar la experiencia de consumo.

Descubre cómo este modelo puede aportar a la operación, el presupuesto y las metas ambientales de tu compañía a continuación:

  • Menos compras recurrentes de botellas y botellones: al conectarse directamente a la red, nuestros equipos ayudan a disminuir el gasto constante en agua envasada, especialmente en empresas con alto consumo diario, múltiples sedes o grandes equipos de trabajo.
  • Menos costos ocultos que normalmente pasan desapercibidos: el agua embotellada no solo cuesta por unidad. También implica recepción de pedidos, almacenamiento, transporte interno, enfriamiento, control de inventario y disposición de residuos. Con nuestros sistemas, gran parte de esa carga desaparece.
  • Más control y previsibilidad sobre el presupuesto: en lugar de depender de compras variables según consumo, temporadas o urgencias, tu empresa puede trabajar con un modelo mucho más estable y fácil de proyectar financieramente.
  • Menos presión sobre servicios generales y administración: nuestro modelo de alquiler con instalación y mantenimiento reduce tareas operativas relacionadas con pedidos, reposiciones, manejo de botellones y atención técnica del sistema.

Explora por qué el alquiler de dispensadores puede ser más eficiente que seguir comprando agua embotellada

  • Agua disponible sin depender de inventarios físicos: cuando el agua depende de botellas, siempre existe el riesgo de faltantes, retrasos o compras urgentes. Con dispensadores conectados a la red, la hidratación se vuelve más continua y confiable para colaboradores y visitantes.
  • Tecnología que ayuda a reforzar confianza y calidad: nuestros equipos incorporan tecnologías de purificación como Firewall® UVC y protección BioCote® en modelos seleccionados, además de sistemas con 3 tipos de filtración que ayudan a mejorar el sabor, el olor y la experiencia de consumo.
  • Opciones de agua adaptadas a diferentes espacios de trabajo: según el equipo, tu empresa puede ofrecer agua fría, caliente, al clima o con gas, tanto en oficinas como en plantas, bodegas y zonas de alto tráfico.
  • Una transición sostenible que sí se nota en la operación: reducir el plástico no tiene por qué convertirse en una carga para la empresa. Con Culligan Colombia, la sostenibilidad ayuda a simplificar procesos, liberar espacio, disminuir residuos y reducir fricciones operativas todos los días.

Haz que el agua deje de ser un gasto repetitivo y se convierta en una solución más inteligente para tu operación con las alternativas sostenibles al agua embotellada para empresas colombianas que ofrecemos en Culligan Colombia. ¡Contáctanos!